viernes, 14 de octubre de 2011

Balance del gobierno sobre familia y conciliación


Ahora que acaba la segunda legislatura del PSOE, quería echar la vista atrás y evaluar los cambios que se han producido en estos casi 8 años en materia de familia y conciliación. Personalmente creo que estamos mejor que hace 8 años, aunque lamento que es mucho también lo que se ha dejado por hacer y lo que se ha hecho mal. Siguiendo un orden cronológico, me gustaría comentar:


22 de marzo del 2007: Ley orgánica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, más conocida como Ley de Igualdad.- Aunque la ley es extensa y trata múltiples temas, sin duda incluye los avances más importantes en materia de maternidad/paternidad:


  • Se reconoce un permiso de paternidad de 13 días (pagado por la Seguridad Social, ya que los primeros 3 días se mantienen y los sigue pagando la empresa).

  • Ampliación del permiso de maternidad para los casos de parto prematuro y en aquellos en que, por cualquier otra causa, el recién nacido deba permanecer hospitalizado a continuación del parto.

  • Se contempla la posibilidad de que la madre ceda parte de su permiso de maternidad, salvo las 6 semana obligatorias, o de lactancia al padre, para que la disfruta de manera simultánea o consecutiva del periodo de la madre.

  • La reducción de jornada por cuidado de un menor se amplía hasta que este tenga 8 años (antes era hasta los 6) y la reducción puede hacerse entre 1/8 y la mitad (antes era entre 1/3 y la mitad). Además las cotizaciones se contabilizarán como el 100% de la jornada durante los 2 primeros años.


1 de julio de 2007: El gobierno ofrece 2.500 € por cada bebé nacido en nuestro país. Aunque a priori parezca una buena medida para ayudar a las familias, está medida fue considerada electoralista y criticada por entregarse a todas las personas por igual, cuando las necesidades de cada familia son bien distintas. Además, no se controlaba el uso que se daba a ese dinero, y entre la población de menor cultura era frecuente que el dinero no se destinara al niño. Seguramente hubieran sido mejor empleados en mejorar los servicios a las familias, mejorando la educación infantil pública, por ejemplo.


12 de mayo de 2010: El gobierno elimina el cheque-bebé para los niños nacidos a partir del 1 de enero de 2011, con lo cual esta medida, que ya era criticada por injusta, además fue efímera y discriminatoria en el tiempo, y estuvo en vigor tan solo 3 años y 6 meses.


25 de septiembre de 2010: Tras hacernos creer que el permiso de paternidad se iba a ampliar hasta las 4 semanas, aprobando la medida en el Congreso (18/6/2009) y en el Senado (23/9/2009), finalmente no entró en los presupuestos de 2011, quedando aplazada sine die.


Por último quería comentar una ley que, aunque no trata el tema de la conciliación, sí creo que tiene que ver con la paternidad y con los niños:

3 de marzo de 2010: Ley orgánica de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, más conocida como Ley del Aborto. Aunque el gobierno entendía que la nueva ley defiende y protege mejor los derechos de los mujeres, lo cierto es que se ignoran por concreto los derechos del no nacido, ampliando los casos y los plazos para abortar, e incluyendo el aborto libre hasta las 14 semanas. También fue polémico que se pudiera abortar desde los 16 años, y sin consentimiento paterno.


Posiblemente me deje algo, pero he intentado recordar los cambios más importantes y que afectan a más familias. También quisiera abrir el debate sobre estos temas ahora que nos acercamos a las elecciones generales.

martes, 16 de agosto de 2011

De cómo intentando conciliar fue que nos conciliaron por demás

El año pasado nos quejábamos de los baremos de puntuación utilizados para las becas, dando por hecho que conseguir una plaza en una escuela pública (0-3 años) era aún más complicado. Además, los baremos de puntuación eran parecidos, de manera que las becas se las llevaban generalmente los que serían los primeros en la lista de no admitidos de las escuelas. En particular, el peso que se daba por trabajar a jornada completa (punto 4, apartado 1 del proceso de admisión) era suficiente para establecer el límite mínimo, como pasaba con las becas (artículo 13 de la ORDEN 3336/2010).


Pues mira por donde este año nos encontramos con que habían cambiado ligeramente los baremos para la admisión (no para las becas), y ahora se igualaban los trabajos a jornada parcial o completa. ¡Pues vamos a probar! Y entregando los papeles in extremis, pensando que seríamos un número más en la lista de espera, nos encontramos con que aparecíamos dentro en las listas provisionales.


Sin enrollarme más en esto, resulta que tenemos a las 2 niñas matriculadas en la EI Arce ¡menuda suerte! - nos dice todo el mundo. Me temo que ha quedado gente por detrás que seguramente lo necesite más (sigo pensando que los parados no deberían perder los puntos a la vez que el trabajo), pero me tranquiliza ver que los que venían justo detrás sí que se lo merecían menos (la misma puntuación, pero mayor renta).


Pero la historia que quería contar no era esta, no, que sería demasiado bonito; la historia se complica cuando nos informan de que tenemos que incorporar a la niña en cuanto cumpla los 4 meses, o sino perdemos la plaza - ¿cómo? Si tengo baja hasta los 5 meses – Pues a la niña la llevas a la guarde y así descansas. Otra vez nos rechina escuchar “conciliación de la vida laboral y familiar” si luego te piden que ocupes la plaza antes de terminar la baja maternal, antes también de los 6 meses que recomienda la OMS como lactancia materna exclusiva.

Así que nos dirigimos a la Consejería de Educación para exponerles nuestro caso y básicamente nos dijeron que sí, que la ley dice eso, pero que si no nos gusta que hagamos trampa (que la niña se ha puesto mala, que ahora nos vamos de viaje..). Curiosamente, según hemos ido contando a los amigos nuestro problema, casi todos nos han animado con la misma solución: la llevas el primer día, pero al siguiente se pone mala, etc...


Y es que eso es justo lo que NO queremos, tener que andar con mentiras y excusas para hacer algo que a todo el mundo le parece lógico. Por eso estamos moviéndonos contrarreloj para intentar que nos reserven la plaza hasta octubre sin tener que llevarla con 4 meses, para no perder la lactancia materna y evitar las enfermedades habituales de las guarderías.


Además, estamos buscamos más gente que se encuentre en la misma situación o parecida, para ver si nuestros juntos podemos hacer más fuerza y si nuestros avances pueden servir a más gente. Así que lanzamos estas 3 preguntas:


¿alguien más se encuentra en esta situación en la Comunidad de Madrid?


¿alguien más ha pasado esta situación en la Comunidad de Madrid? ¿qué habéis hecho?


Y en el resto de España, ¿conocéis si existe este plazo de incorporación y cuál es?





Como a nosotros también nos costaba creer que esta normativa fuera así, os ponemos aquí el enlace a la ORDEN 314/2011 publicada en el BOCM, donde aparecen los siguientes artículos:


Artículo 17, punto 3: "Para formalizar la matrícula es necesario que el niño admitido haya nacido. La incorporación al centro se producirá una vez cumplidos los tres meses de edad, pudiendo retrasarse hasta los cuatro meses por decisión familiar, previa comunicación de la familia a la dirección del centro."


Artículo 26, punto 2: “Causará baja el alumno que no se incorpore al centro, una vez transcurridos siete días naturales del comienzo del curso escolar sin causa justificada notificada por la familia. Asimismo, causará baja el alumno que, una vez incorporado, no asista al centro durante quince días naturales consecutivos sin justificación.”


miércoles, 3 de agosto de 2011

Aprendiendo... a ser hermana.


¡Qué de cambios! ¡Qué de novedades! ¡Qué lío! Ser padre y madre de nuevo está lleno de experiencias ya vividas y, por supuesto, de experiencias nuevas. La primera que llama mi atención es observar como Sara aprende a SER HERMANA en esto Cristina le lleva la delantera.


Aprendiendo a esperar su turno.

  • - Mi niña, le doy tetita a Cristina y ahora te cojo.


Aprendiendo a estar pendiente de los demás.

  • - Mamá, coge a Cristina que está llorando. Cógela, mamá.


Aprendiendo a querer.

  • - Con cuidado, Sara, que le puedes hacer daño, Cristina es un bebé y hay que acariciarle despacito.


Aprendiendo a compartir.

  • - ¿Quién es mi niña preciosa?

  • - ¡Cristina! -responde Sara.

  • - Es verdad, ahora tengo dos niñas preciosas, Cristina y Sara.


Aprendiendo a quedar en segundo plano.

  • - Hay que bebé más pequeño ¿Y cómo se llama la hermanita?-una abuelita por la calle.

  • - Cristina -responde Sara mientras se asoma al cuco.


Aprendiendo a ser familia.

  • - Entonces, mamá, ¿vamos a ir a casa de los abuelos papá y Sara y Cristina y mamá?

  • - Sí, Sara, vamos todos juntos.


En definitiva, APRENDIENDO A SER HERMANA, todo el día juntas da mucho de sí y se aprenden muchas cosas. Una hermana es uno de los regalos más hermosos que Carlos y yo hemos podido darle a Sara, no sé si vivirá experiencia más importante. El canto que entonábamos antes de que llegara esta pequeña era ¡Qué viene Cristina! ¡Qué viene Cristina! Y ahora cantamos ¡Qué ya está con nosotros! La estábamos esperando con ganas, Sara no sabía bien lo que se le venía encima pero sí sentía con estos cantos que era algo que significaba mucha FELICIDAD para todos y eso creo que también lo puedo poner...


Aprendiendo a ser más FELIZ.


martes, 26 de julio de 2011

La familia crece


Por fin llegó el día. Ana Isabel me despertaba de madrugada con la sugerente frase: “ha llegado la hora” Y así fue, nos preparamos rápidamente, avisé a los abuelos y cogí a Sara para meterla en el coche – Papá, ¿es de noche? - preguntaba la pequeña – sí, cariño, duerme un poquito más. Ya en el coche, Sara nos volvía a preguntar - ¿dónde vamos? - y entonces entonamos la cantinela que habíamos practicado los meses anteriores: ¡Que vieeene Cristina! ¡Que vieeene Cristina! Todo fue muy rápido: parto natural, sin epidural y a las 3:45 de la noche llegó Cristina, chiquitita, con 2.660 kg, apenas 2 horas después de haberme despertado.


La familia crece, la familia cambia. Empezamos una nueva etapa, una nueva familia de cuatro, nuevos proyectos y nuevas ilusiones; también nuevos miedos, nuevas dudas: ¿cogerá bien el pecho? ¿engordará y crecerá rápido? ¿le prestaremos la misma atención que tuvo Sara? ¿y el mismo cariño? ¿tendrá Sara celos del bebé?


Cristina nació el 4 de mayo. Han pasado ya más de dos meses y crece sana y feliz; dos meses también que llevamos sin escribir en el blog, pero volvemos de nuevo para contar nuestros cambios, nuestras alegrías y todo lo que vamos aprendiendo de los niños con nuestra nueva maestra.

sábado, 30 de abril de 2011

Aprender con el ejemplo

Una frase que utilizamos mucho los padres que tenemos niños pequeños es decir de ellos que “son esponjas”, porque se empapan de todo lo que tienen a su alcance. Aunque lo sepamos y lo veamos, día a día nos sorprendemos de su capacidad de aprendizaje e imitación, y de vernos reflejados en sus gestos, sus expresiones y su manera de comportarse.



Así que ante la pregunta “¿cómo puedo enseñar a mi hij@ a …?” la mayoría de las veces se puede responder como “Hazlo tú, hazlo delante de él y hazlo con él”, lo cuál no quiere decir que sea sencillo. El ejemplo que podemos dar a nuestros hijos es básico en el aprendizaje de valores (honradez, sinceridad, coherencia ...) y en el aprendizaje de conductas (ser amable, educado, cariñoso …).


Para mi, darme cuenta de ello me ha llevado a tener más cuidado en mis comportamientos, actitudes y con el lenguaje, ayudándome a crecer y a ser mejor persona; y me siento orgulloso cuando veo como Sara incorpora de manera natural pequeños gestos que me parecen valiosos: tirar las cosas a la basura, ayudar a poner la mesa, compartir, dar un beso al que llora, dar las gracias...


Por supuesto, creo que también hay que prestar atención a lo contrario, es decir, que es difícil que NO aprendan algo que nosotros hacemos mal (con el lenguaje y con los gritos, por ejemplo), o enseñarles a hacer algo que nosotros no hacemos (algo que nos pasa mucho con las comidas).


Estos dos videos cuentan de manera muy gráfica lo que he intentado transmitir: el primero de ellos, que es un poco duro, desde la cara negativa; el segundo, con un enfoque mucho más positivo, para ilusionar a los padres en esta experiencia tan maravillosa.







domingo, 17 de abril de 2011

Gioconda Belli


Estoy a punto de dar a luz a mi segunda retoña. Esta nueva nena hace que regresen a mí aquellas sensaciones de orgullo de mujer...


Y dios me hizo mujer.


Y dios me hizo mujer,

de pelo largo,

ojos,

nariz y boca de mujer.

Con curvas

y pliegues

y suaves hondonadas

y me cavó por dentro,

me hizo un taller de seres humanos.

Tejió delicadamente mis nervios

y balanceó con cuidado

el número de mis hormonas.

Compuso mi sangre

y me inyectó con ella

para que irrigara

todo mi cuerpo;

nacieron así las ideas,

los sueños,

el instinto.

Todo lo que creó suavemente

a martillazos de soplidos

y taladrazos de amor,

las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días

por las que me levanto orgullosa

todas las mañanas

y bendigo mi sexo.


Mi cuerpo en plenitud, se estira para poder entregarse a mi pequeña...


Maternidad II


Mi cuerpo,

como tierra agradecida,

se va extendiendo.


Ya a las planicies de mi vientre,

van cogiendo la forma

de una redonda colina palpitante,

mientras por dentro,

en quién sabe qué misterio

de agua, sangre y silencio

va creciendo como un puño que se abre

el hijo que sembraste

en el centro de mi fertilidad.


este último mes quiero esperarte con mimo. Estoy ya preparandote el nido.


FETO (yo lo titularía BEBÉ)


Tú,

pequeño ser,

estas creciendo dentro de mí

dándome una nueva dimensión.


(Has aumentado mi volumen: cuando bajo las escaleras

no puedo verme los pies. Tengo que subir con cuidado

a los carros y caminar despacio por las calles.)


Por las noches ya me despiertas

con tu suave golpeteo

a las puertas de mi casa más secreta.


Platicamos sin palabras

y luego te arrullo

con el correr de mi sangre

y los latidos de mi corazón.


Sientes los pájaros primero que yo

y tu vida rebulle contenta

como la colita de un perro

en la mañana.


Eres mi pequeño habitante

con el que vivo frente a frente

y yo soy tu saco amniótico,

diminuta humanidad sin sexo,

al que a veces imagino mujer

y otras hombre,

al que quiero sin ver

y conozco sin conocer,

nutriéndote y esperando

el momento de nuestra cita.


Gracias por tus poemas, Gioconda Belli, por recrear algunas de nuestras emociones en el libro El ojo de la mujer.

domingo, 10 de abril de 2011

¿Más límites o más cariño?


Recientemente estuvimos con un grupo de amigos que también tenían niños pequeños, entre 2 y 4 años, y nos dio tiempo para hablar de muchas cosas. Por supuesto, salieron temas sobre la educación de los hijos e incluso el tema se desvió hacia adolescentes: uno de ellos nos contaba sobre un familiar que de pequeño había sido “un trasto”, y que llegada la adolescencia fue a peor y acabó en un reformatorio; en ese momento respondía otro con un “si es que hay que saber poner los límites a tiempo”; y yo pensaba en voz alta, sin reflexionarlo mucho: “¿hay que poner más límites o más cariño?”. Se quedaron sorprendidos, y seguido comenté que en muchos de los casos con problemas importantes de conducta (como los hijos que pegan a sus padres que vemos en “Hermano mayor”) se debe a que los chicos se han criado en un ambiente con escasez de afecto: padres separados, familias con problemas, maltrato en la pareja o hacia los hijos...


Es cierto que los niños necesitan límites para conocer el ámbito en que pueden moverse y que les da seguridad, pero también es muy importante establecer una relación de afecto, de apego, entre padres e hijos, y no sé si esto se da por supuesto o simplemente se obvia. Por eso, después de haberle dado alguna vuelta más al tema, me pregunto y os pregunto: ¿es más importante marcar unos límites claros que establecer una adecuada relación de apego?, ¿cuándo pueden surgir más problemas, cuando no se establecen los límites o cuando no se expresa suficientemente el cariño?


Mi opinión es que cuando se establece una relación muy cercana de cariño, poner límites es algo natural, no problemático; cuando la relación no es de apego seguro (ya sea que los padres no le han dado importancia o que no lo han conseguido, por causas propias o ajenas) establecer límites adecuados será una tarea compleja. Volviendo al principio, ante un problema de conducta en un chico adolescente o más mayor yo me preguntaría: ¿recibió el cariño suficiente? Entendiendo el cariño en un concepto amplio de recibir cuidados, atención, pasar tiempo juntos, disfrutar en familia, ser cariñosos con el lenguaje y también expresarlo con el contacto físico.